Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando entradas de agosto, 2013

Marguerite Yourcenar: "La razón se confunde frente al prodigio del amor..."

La razón se confunde frente al prodigio del amor, frente a esa extraña obsesión por la cual la carne, que tan poco nos preocupa cuando compone nuestro propio cuerpo, y que sólo nos mueve a lavarla, a alimentarla y, llegado el caso, a evitar que sufra, puede llegar a inspirarnos un deseo tan apasionado de caricias, simplemente porque está animada por una individualidad diferente a la nuestra .


Antonin Artaud: Amour/Amor

Amour.


Et l’amour ? Il faut nous laver De cette crasse héréditaire Où notre vermine stellaire Continue à se prélasser
L’orgue, l’orgue qui moud le vent Le ressac de la mer furieuse Sont comme la mélodie creuse De ce rêve déconcertant
D’Elle, de nous, ou de cette âme Que nous assîmes au banquet Dites-nous quel est le trompé O inspirateur des infâmes
Celle qui couche dans mon lit Et partage l’air de ma chambre Peut jouer aux dés sur la table Le ciel même de mon esprit

Amor.

Y el amor? Debemos lavarnos  De esta suciedad hereditaria Donde nuestra plaga estelar Continua relajándose
El órgano, el órgano que muele el viento La resaca del furioso mar Son como la  hueca melodía  De este sueño desconcertante
De ella, de nosotros,  o de esta alma Que nos sienta al banquete Díganos cuál es el error O inspirador de infames
La que duerme en mi cama y comparte el aire en mi habitación Puede jugar a los dados sobre la mesa
El  cielo mismo de mi espíritu.

Louise Glück:" Amor bajo la luz de la luna"

A veces un hombre o una mujer imponen su desesperación a otra persona, a eso lo llaman alternativamente desnudar el corazón, o desnudar el alma. (Lo que significa que para entonces adquirieron una.) Afuera, la tarde de verano, todo un mundo arrojado a la luna: grupos de formas plateadas que podrían ser árboles o edificios, el angosto jardín donde el gato se esconde para revolcarse en el polvo, la rosa, la coreopsis y, en la oscuridad, la cúpula dorada del capitolio transformada en aleación de luz de luna, forma sin detalle, el mito, el arquetipo, el alma llena de ese fuego que en realidad es luz de luna, tomada de otra fuente, y brilla unos instantes, como brilla la luna: piedra o no, la luna sigue estando más que viva.
De "Iris salvaje" Versión de Eduardo Chirinos

Cesare Pavese: "Creación".

Estoy vivo y he sorprendido las estrellas en el alba. Mi compañera continúa durmiendo y lo ignora. Mis compañeros duermen todos. La clara jornada se me revela más limpia que los rostros aletargados.
A distancia, pasa un viejo, camino del trabajo o a gozar la mañana. No somos distintos, idéntica claridad respiramos los dos y fumamos tranquilos para engañar el hambre. También el cuerpo del viejo debería ser sano y vibrante -ante la mañana, debería estar desnudo.
Esta mañana la vida se desliza por el agua y el sol: alrededor está el fulgor del agua siempre joven; los cuerpos de todos quedarán al      descubierto. Estarán el sol radiante y la rudeza del mar abierto y la tosca fatiga que debilita bajo el sol, y la inmovilidad. Estará la compañera -un secreto de cuerpos. Cada cual hará sentir su      voz. No hay voz que quiebre el silencio del agua bajo el alba. Y ni siquiera nada que se estremezca bajo el cielo. Sólo una tibieza que diluye las estrellas. Estremece sentir la mañana que vibre, virgen, como si nadi…

Guillaume Apollinaire: "El noviazgo" poema dedicado a Picasso

a Picasso
La primavera deja errar a los novios perjuros y que las plumas azules que sacude el ciprés donde anida el pájaro azul se agiten como hojas.
Una Madona al alba ha cogido las rosas silvestres y mañana vendrá a por los alelíes para poner en los nidos de palomas que destina a ese palomo que al anochecer parecía el Paracleto.
En el limonarcillo se enamoraron con el amor que amamos las últimas en llegar. Los pueblos lejanos son como párpados Y entre los limones están sus corazones suspendidos.

Versión de Claire Deloupy

Adam Zagajewski: "Una mañana en Vicenza"

(En memoria de Josif Brodski y Krzysztof Kieslowski)
El sol era tan tierno, tan delicado, que hasta temíamos por él; un ademán incauto podía rayarlo, incluso un grito -si alguien hubiera querido gritar- lo habría puesto en peligro; tan sólo a las veloces golondrinas de alas duras, como de hierro fundido, se les permitía silbar en alta voz, porque vivieron      su infancia breve, en la inquietud de sus nidos de barro, junto a sus hermanos, pequeños planetas locos, negros como bayas silvestres.
En un pequeño café un mozo soñoliento -bajo sus ojos las últimas sombras de la noche acumuladas- buscaba calderilla en su bolsillo sin fondo, y el café olía a solemnidad de tinta de impresión, a dulzura y a Arabia. El azul del cielo prometía una larga tarde, un infinito día. Te estaba mirando como si te viera por primera vez. Y hasta las columnas de Palladio tenían aspecto de recién nacidas, de recién surgidas de las olas del alba como Venus, tu compañera mayor. Empezar de nuevo, contar las pérdidas, contar a los ca…

José Saramago: "Intimidad".

En el corazón de la mina más secreta, En el interior del fruto más distante, En la vibración de la nota más discreta, En la caracola espiral y resonante,
En la capa más densa de pintura, En la vena que en el cuerpo más nos sonde, En la palabra que diga más blandura, En la raíz que más baje, más esconda,
En el silencio más hondo de esta pausa, Donde la vida se hizo eternidad, Busco tu mano y descifro la causa De querer y no creer, final, intimidad.
De "Poesía completa" Alfaguara Editores, 2005
Versión de Ángel Campos Pámpano

Jean Cocteau: "Un amigo duerme".

Tus manos por las sábanas eran mis hojas muertas. Mi otoño era un amor por tu verano. El viento del recuerdo resonaba en las puertas de lugares que nunca visitáramos.
Permití la mentira de tu sueño egoísta allá donde tus pasos borra el sueño. Crees estar donde estás. Qué triste nos resulta estar donde no estamos, así siempre.
Tu vivías hundido dentro de otro tú mismo, abstraído a tal punto de tu cuerpo que eras como de piedra. Duro para el que ama es tener un retrato solamente.
Inmóvil, desvelado, yo visitaba estancias a las que nunca ya retornaremos. Corría como un loco sin remover los miembros: el mentón apoyado sobre el puño.
Y, cuando regresaba de esa carrera inerte, te encontraba aburrido, con los ojos cerrados,
con tu aliento y con tu enorme mano abiertos, y tu boca rebosante de noche...

Francesco Petrarca: "Soneto a Laura".

Paz no encuentro ni puedo hacer la guerra, y ardo y soy hielo; y temo y todo aplazo; y vuelo sobre el cielo y yazgo en tierra; y nada aprieto y todo el mundo abrazo.
Quien me tiene en prisión, ni abre ni cierra, ni me retiene ni me suelta el lazo; y no me mata Amor ni me deshierra, ni me quiere ni quita mi embarazo.
Veo sin ojos y sin lengua grito; y pido ayuda y parecer anhelo; a otros amo y por mí me siento odiado.
Llorando grito y el dolor transito; muerte y vida me dan igual desvelo;
por vos estoy, Señora, en este estado.

Günter Grass: "Amor en agosto".

Cuando los dos juntos entre las arañas y debajo de las arañas, nos vamos, con muchos miembros, a la red, que, hecha en casa, me coge a ti y a mí, somos      el uno           presa                 del otro.

Versión de Eustaquio Barjau