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Mostrando entradas de enero, 2014

Derek Walcott: "El amor después del amor".

El tiempo vendrá cuando, con gran alegría, tú saludarás al tú mismo que llega a tu puerta, en tu espejo, y cada uno sonreirá a la bienvenida del otro, y dirá, siéntate aquí. Come.
Seguirás amando al extraño que fue tú mismo. Ofrece vino. Ofrece pan. Devuelve tu amor a ti mismo, al extraño que te amó toda tu vida, a quien no has conocido para conocer a otro corazón, que te conoce de memoria.
Recoge las cartas del escritorio, las fotografías, las desesperadas líneas, despega tu imagen del espejo. Siéntate. Celebra tu vida.


Philippe Jaccottet: La voz

¿Quién canta ahí cuando toda voz se calla? ¿Quién canta con esta voz sorda y pura un canto tan bello? ¿Será fuera de la ciudad, en Robinson, en un jardín cubierto de nieve? ¿O es ahí, muy cerca, alguien que no sospechaba que se le escuchase?
No nos impacientemos por saberlo, pues no de otro modo precede al día el pájaro invisible. Tan sólo permanezcamos en silencio. Una voz sube y, como un viento de marzo restituye su fuerza a los bosques cansados, nos llega sin lágrimas, más bien sonriendo ante la muerte.
¿Quién cantaba ahí cuando se apagó nuestra lámpara? Nadie lo sabe. Pero sólo puede oír el corazón que no busca posesión ni victoria.

De "El ignorante" 1957
Versión de Rafael-José Díaz

Jorge Riechmann: "Incredulidad".

No eres posible, no es posible que todo el calor del mundo haya cobrado la forma de tu cuerpo tendido e irradiante junto al mío, no es posible tu cuello girando sobre la almohada lentamente como fanal de dicha, tanta fructificación no es posible, tan alta primavera desbordando tus pechos y tus manos hasta inundar todas las alcobas de mi vida, no es posible el latido de tu sueño cuando convoca paisajes como caricias, dédalos susurrados de fraternidad y auxilio y maravilla, no es posible la paz de tu vientre rubio si te busco debajo de las sábanas.
Desnuda no eres posible. Junto a mí, no es posible. Eres lo más real y no es posible.


Konstantínos Kaváfis: “Y vi el hermoso cuerpo".

“Y vi el hermoso cuerpo que parecía como si el amor lo hubiese forjado con su más consumada experiencia plasmando sus armoniosas formas con alegría, elevando esculturalmente la estatura; plasmando con emoción el rostro y dejando a través del tacto de sus manos un sentimiento en la frente, en los ojos, y en los labios”.