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Mostrando entradas de abril, 2017

Pierre Jean Jouve: Magia.

Tú eres mi dolor mi miedo mi amor Oh imaginación Eres tú mi verdugo oh libro en el que yo traduje Montaña río pájaro Mi miseria eres tú oh confesión. Así hablaba el poeta decaído Desgarrando su libro en el medio de ciudades humanas Pero su otra voz colmada de un murmullo de sauces Respondiole Oh desgraciado libro oh poema fallido Error error siempre será de aquel que aún no logró hacerlo. Oh tú mi último bastión mi fortaleza Contra el ejército de infieles Afuera sólo hay ruinas y adentro tú mi lugar mi sagrado recinto. ¿Habría el Demonio errado de verdad en todo lo que quiso? Y qué es aquello que el Demonio quiere— Un libro Respondía su voz a la que un antiguo ciprés solar iluminaba, El tuyo el mío o el otro, Los que fueron escritos por dictado. Y los pájaros cantaron muchas veces en el cielo. Y he aquí que el poeta otra vez esclarecido Recogió los fragmentos del libro, se hizo ciego de nuevo e invisible Se quedó sin familia, escribió la palabra la primera palabra del libro.
Traducción: Raúl Dorra.

Wallace Stevens: Té en el palacio de Hoon.

No menos porque en púrpura descendiera El día poniente a través de lo que llamaste El aire más solitario, no por eso era menos yo. ¿Cuál fue el ungüento que salpicó mi barba? ¿Cuáles fueron los himnos que zumbaban junto a mi oído? ¿Cuál fue el mar cuya marea me anegó ahí? Desde mi pensamiento llovía el dorado ungüento, Y mis oídos producían los himnos jadeantes que escuchaban. Yo mismo era la brújula de ese mar.
Traduccion:Miguel Ángel Flores.

Sakutaro Haguiwara: Piedad Amorosa.

Sin duda, con tus dientes bellos y duros, mujer, masticarás el verdor de hierbas, Mujer, con esta tinta de hierba verdegay, el rostro te pintaré del todo, te excitaré a la lujuria, y nos divertiremos con juegos secretos a la sombra del follaje. Mira, aquí las campánulas mueven el cuello, allá cimbrean los brazos las gencianas. ¡Oh! abrazaré tu seno con firmeza. Tú, tú me empujarás con toda fuerza el cuerpo. Así, en medio de este campo desolado, retocemos como dos culebras. ¡Oh! yo, yo te acariciaré apretándote, te mancharé la piel hermosa con el verde jugo de la hierba.
Traducción: Atsuko Tanabe.

André Pieyre de Mandiargues: Para saludar el nacimiento de sibylle.

Concede la vida dice ella graciosamente Abierta como una enorme almeja En el momento del oleaje La perla de mi vientre Bosteza a todas las corrientes Y en tan sangrante paso La debilucha sale de las aguas, Surge al extraño aire Para conocer de la tierra y del fuego, El sol está en el león. La luna hará dieciséis días.
Traducción : Andrés de Luna

I Bang Won: Me moriré cien veces y otras cien

Me moriré cien veces y otras cien y mis huesos blancos, polvo y ceniza conservarán poca alma o casi nada, una nada carmesí, enamorada.
Poesía Coreana Antigua. Traduccion: Raúl Aceves

Byung-Chul Han: La poesía y el arte están de camino a lo distinto.

El arte —y en eso consiste su existencia paradójica— tiene su hogar en lo inhóspito. Las imágenes poéticas son figuraciones en un sentido privilegiado, como formas introducidas. Son «imaginaciones (resultado de meter algo en imágenes), incrustaciones en las que se puede avistar lo extraño en el aspecto de lo familiar». La poesía le es inherente una oscuridad.
La poesía da testimonio de la presencia de lo ajeno que se custodia en ella. Es la «oscuridad congénita, la oscuridad adherida a la poesía en función de que se produzca un encuentro». La figuración poética que introduce formas, la imaginación poética configura lo ajeno dentro de lo igual. Cuando lo ajeno no se incluye, entonces se prosigue con lo igual. En el infierno de lo igual la imaginación poética está muerta. Peter Handke se refiere a Celan cuando anota: «La gran imaginación… pasa de largo, pero se encarga de las inclusiones capaces de ser eliminadas». A causa de las inclusiones que hace de lo ajeno, la imaginación desestabi…

Hans Magnus Enzersberger:Música del porvenir.

Que no podemos esperar, nos lo enseña. Brilla, es incierta, lejana. Que dejamos venir hacia nosotros, no nos espera, no nos toca, no nos suena, está por ver. No nos pertenece, no pregunta por nosotros, no quiere saber nada de nosotros, no nos dice nada, es pura música. No estuvo, no está ahí para nosotros, nunca ha estado ahí, nunca está ahi nunca está.


Traducción: Magdalena Mora