Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando entradas de junio, 2012

Vladimir Mayakovski: "Nos roban la luna".

"La primera noche, ellos se acercan y toman una flor de nuestro jardín. No decimos nada.
La segunda noche ya no se esconden, pisan las flores, matan nuestro perro y no decimos nada.
Hasta que un día, el más frágil de ellos, entra solo a nuestra casa, nos roba la luna, y conociendo nuestro miedo, nos arranca la voz de la garganta, y porque no dijimos nada, ya no podemos decir nada."


Yumana Haddad: "Árbol Azul".

Cuando tus ojos se encuentran con mi soledad El silencio se convierte en fruta Y el sueño en temporal Se entreabren puertas prohibidas Y Eva aprende a sufrir.
Cuando mi soledad se encuentra con tus ojos El deseo sube y se derrama A veces marea insolente Ola que corre sin fin O savia que cae gota a gota Savia más ardiente que un tormento Inicio que nunca se cumple.
Cuando tus ojos y mi soledad se encuentran Me entrego desnuda como la lluvia Y desnuda como un seno soñado Tierna como el fuego que madura la viña Múltiple me entrego Hasta que nazca el árbol de tu amor Tan alto y rebelde Tan rebelde y tan mío Flecha que vuelve al arco Palmera azul clavada en mis nubes Cielo creciente que nada detendrá.

Poesía Amorosa de la India.

Cuando tus primeros besos
escribieron mudos
mi nombre,
sobre mi cuerpo,
en quietud,
el silencio comenzó a cantar.
(A.S. Mukthayakka; 1954; kannada)









Eres mía
sólo cuando te despojas de tus ropajes
para mí



Vestida
le perteneces al mundo


Uno de estos días
haré añicos
a ese mundo.
(Ismail, 1928)


*Textos tomados de  la web El Círculo de Poesía.

Tristan Tzara: "Elegía".

El alma vieja, amada, quieres que sea como las flores del verano durante el invierno los pájaros están encerrados en sus jaulas
Te quiero como espera la colina el cuerpo del valle o como la tierra espera la lluvia espesa y fértil
Te espero en todos los atardeceres en la ventana, deshilando abalorios colocando los libros, leyendo mis versos
Y ahora me alegro cuando en el patio ladran los perros ladran los perros y cuando llegas para quedarte conmigo hasta mañana hasta mañana
Mi alma feliz es como nuestro cuarto cálido cuando sé que está nevado y las calles se visten de blanco.
Tristan Tzara.

"Rubens" poema de Rafael Cadenas.

El lazo conyugal
puede ser
frenesí de la sangre.
El pintor da las gracias a Helena Fourment
más allá de la vida
por revelarle
este júbilo.
Ella, la iniciadora, aparece en los cuadros
como la vieron los ojos saciados de la atención.
Si miramos bien
veremos el retrato de su primera esposa
castigado por una sequedad;
pero el de Helena, en cambio,
irrumpe como un deseo
desde la tela.
Santifiquemos este lecho
donde la vena pagana encontró carne reverente.
Rafael Cadenas.