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Mostrando entradas de junio, 2013

Villiers de L'Isle Adam: "El mundo les era extraño..."

"Reconocían que el mundo les era extraño, se habían aislado, inmediatamente después de haberse unido, en esa vieja y sombría mansión, donde la extensión de los jardines alejaba los ruidos del exterior.

Allí, ambos amantes se sumergieron en ese océano de alegrías lánguidas y perversas donde el espíritu se mezcla con los misterios de la carne. Ellos agotaron las violencias de los deseos, los estremecimientos de la ternura más apasionada, y se convirtieron en el palpitante latido de ser el uno del otro. En ellos, el espíritu se adentraba tan bien en el cuerpo que sus formas parecían compenetrarse, y los besos ardientes les encadenaban en una fusión ideal".
Fragmento del cuento "Vera"

Ernst Richard Maria Stadler: "Apóstrofe".

No soy más que una llama, un grito, y fuego y sed. Por las angostas hondonadas de mi corazón se lanza el tiempo como agua oscura, raudo, violento, inadvertido, y arde en mi cuerpo un signo: la caducidad.
Pero tú eres el redondo espejo por el que resbalan los crecidos arroyos de la vida tras cuyo fondo áureo y abundante las cosas que murieron radiantes resucitan.
En mí arde y se extingue lo mejor. Una estrella alocada que cae en un abismo de azules noches de verano, pero la imagen de tus días está en alto y distante, señal eterna, situada como protección alrededor de tu destino.
Versión de Ernst Edmund Keil

Marguerite Yourcenar: "Ídolos"

Amor, al principio De carne y de oro como un César Salvaje te cebé; Íncubo, tu pecho pesaba Y tu beso agotador Cansó mi boca.
Luego te vi ensangrentado; Caminabas, titubeando, Bajo la escuadra terrible; Víctima atravesada en el flanco, A tus pies derramé Todo el nardo de la tierra.
Te veo pálido y bello: Tu carne es una antorcha Hecha de cera y fuego; Yo abrazo, delicia pura, Tu cara desconocida, Idéntica a mi alma.
Y te veré pensativo En el último arrecife, Dulce provocador de naufragios Sombrío dios sin devotos; Tus amapolas nocturnas Me curarán de las rosas.

Versión de Silvia Barón.

Henrik Nordbrandt: "En un puerto del mediterráneo".

Yo no sé qué es lo más importante:
      El dulzor especiado del amargo café mezclado con el sabor del primer cigarrillo de la mañana       o el olor a pescado y barcos recién pintados. Los desteñidos vestidos tendidos en cuerdas entre almendros en flor       o las montañas que los resaltan...
No, ninguna de esas cosas sola, sino todas juntas       desvelan que yo he aniquilado algo
y que su presencia me va a torturar el resto de mi vida       porque no le hice caso mientras estuvo aquí.

De "Nuestro amor es como Bizancio" ("Alrededores" 1972) Versión de Francisco Uriz
Editorial Lumen S.A. 2003

Villiers de L'Isle Adam: "El azar quiso...".

El azar quiso, sin embargo, que ella volviese, vagamente, los ojos hacia la multitud; en este instante, la mirada del joven y la suya se encontraron un segundo, el tiempo de brillar y apagarse.
¿Se habían conocido en algún momento?... No. No en la tierra. Pero que aquéllos que puedan decir dónde comienza el Pasado, decidan cuándo se habían poseído verdaderamente los dos seres, puesto que esa única mirada los había persuadido, de una vez y para siempre, de que su unión era anterior a este encuentro. El relámpago ilumina, de una sola vez, las olas y la espuma de la mar nocturna, y, en el horizonte, las lejanas líneas de plata de las aguas: así la impresión en el corazón del joven, tras esa rápida mirada, no fue gradual; ¡fue el íntimo y mágico deslumbramiento de un mundo que se desvela! Cerró los párpados como para retener en ellos los dos luceros azules que se habían perdido; luego, quiso resistirse a ese vértigo opresor. Levantó los ojos hacia la desconocida.

Fragmento del cuento La Des…

John Donne: "Aire y ángeles".

Dos o tres veces te habré amado antes de conocer tu rostro o tu nombre; en una voz, en una llama informe, a menudo los ángeles nos afectan, y aún así los adoramos; como cuando me acerqué a tí vi una espléndida y gloriosa nada.
Puesto que mi alma, cuyo hijo es el amor, requiere de miembros de carne y hueso o nada podría si ellos, más sutil que el padre el amor no ha de ser, sino también ha de encarnar un cuerpo; por consiguiente, invoco quién y lo que eras, y al amor conmino, en este mismo instante, a que se aloje en tu cuerpo, y en tus labios, ojos y cejas se instale.
En tal caso, como un ángel, con rostro y alas de aire, no tan puro éste, pero que lleva puramente, de este modo pueda tu amor ser mi angélica esfera. Justamente igual diferencia, como aquella que reina entre la pureza de los ángeles y del aire, como la que siempre existirá entre el amor del hombre y de la mujer.

John Keats: "La belle dame sans merci".

¡Oh! ¿Qué pena te acosa, caballero en armas, vagabundo pálido y solitario? Las flores del lago están marchitas; y los pájaros callan.
¡Oh! ¿Por qué sufres, caballero en armas, tan maliciento y dolorido? La ardilla ha llenado su granero y la mies ya fue guardada.
Un lirio veo en tu frente, bañada por la angustia y la lluvia de la fiebre, y en tus mejillas una rosa sufriente, también mustia antes de su tiempo.
Una dama encontré en la pradera, de belleza consumada, bella como una hija de las hadas; largos eran sus cabellos, su pie ligero, sus ojos hechiceros.
Tejí una corona para su cabeza, y brazaletes y un cinturón perfumado. Ella me miró como si me amase, y dejó oír un dulce plañido.
Yo la subí a mi dócil corcel, y nada fuera de ella vieron mis ojos aquel día; pues sentada en la silla cantaba una melodía de hadas. Ella me reveló raíces de delicados sabores, y miel silvestre y rocío celestial, y sin duda en su lengua extraña me decía: Te amo.
Me llevó a su gruta encantada, y allí lloró y susp…

Johann Wolfgang Von Goethe: "Amor sin descanso".

¡A través de la lluvia, de la nieve, A través de la tempestad voy! Entre las cuevas centelleantes, Sobre las brumosas olas voy, ¡Siempre adelante, siempre! La paz, el descanso, han volado.
Rápido entre la tristeza Deseo ser masacrado, Que toda la simpleza Sostenida en la vida Sea la adicción de un anhelo, Donde el corazón siente por el corazón, Pareciendo que ambos arden, Pareciendo que ambos sienten.
¿Cómo voy a volar? ¡Vanos fueron todos los enfrentamientos! Brillante corona de la vida, Turbulenta dicha...
¡Amor, tu eres esto!

Sarah Teasdale: "No soy tuya".

No soy tuya, no me pierdo en ti, Nunca me pierdo, aunque mi alma ansía Perderme como la llama en el mediodía, Perderme como la nieve en el mar.
Tú me amas, y aún te veo Como un espíritu hermoso y brillante, Sin embargo soy yo quien inconstante Anhela perderse como una luz en la luz.
Arrójame profundo en mi sentimiento, Apaga mis sentidos, déjame sorda y ciega, Arrastrada por la tempestad de tu amor
Soy una hoja en la premura del viento.

Juana de Ibarbourou: "Fusión"

Mi alma en torno a tu alma se ha hecho un nudo apretado y sombrío.
Cada vuelta del lazo sobre humano se hace raíz, para afianzarse hondo, y es un abrazo inacabable y largo que ni la muerte romperá. ¿No sientes cómo me nutro de tu misma sombra?
Mi raíz se ha trenzado a tus raíces y cuando quieras desatar el nudo, sentirás que te duele en carne viva y que en mi herida brota sangre tuya.!
Y con tus manos curarás la llaga
¡y ceñirás más apretado el nudo!

Gabriel D'annunzio: El inefable gozo

...Celebra el grande, el inefable goce de vivir, de ser joven, de ser fuerte, de hincar los dientes ávidos y blancos en los más dulces frutos terrenales. De posar las audaces, sabias manos sobre todo lo más puro y secreto, y de tender el arco contra todas las presas que voraz deseo asecha. De oír todas las músicas livianas, y mirar, con pupilas fulgurantes, la bella faz del mundo, como mira un amante feliz a su adorada. A ti el placer, ¡oh amiga! ¡A ti el ensueño! ¡Yo quiero revestirte la más roja de las púrpuras regias, siquier tiña su seda con la sangre de mis venas. Yo quiero coronarte de albas rosas para que así, transfigurada, cantes la divina Alegría, la Alegría,
la Alegría, magnífica, invencible!

Alexandr Pushkin: Apuro sediento tu tierno gemido...

Apuro sediento tu tierno gemido, tu intimidad que me embriaga y ardiente, la lengua del dulce deseo, pasión cuyo vino no sacia. Pero corta con ese relato, oculta, calla tu sueño: su llama que quema yo temo, tengo miedo de saber tu secreto.

Versión de Rubén Flórez Arcila

José Saramago: "Estudio de desnudo".

Esa línea que nace de tus hombros, Que se prolonga en brazos, después mano, Esos círculos tangentes, geminados, Cuyo centro en cono se resuelve, Agudamente erguidos hacia los labios Que ansiosos de los tuyos se desprenden.
Esas dos parábolas que te encierran En el quebrar ondulado de cintura, Las calipigias cicloides superpuestas Al trazo de las columnas invertidas: Tibios muslos de líneas envolventes, Torneada espiral que no se extingue.
Esa curva tan suave que dibuja Sobre tu vientre un arco reposado, Ese triángulo oscuro que fulgura, Camino y sello de la puerta de tu cuerpo, Donde el estudio que de desnudo hago Se transforma en cuadro terminado.
Versión de Ángel Campos Pámpano



Rainer Maria Rilke: "Canción de amor ".

¿Cómo sujetar mi alma para que no roce la tuya? ¿Cómo debo elevarla hasta las otras cosas, sobre ti? Quisiera cobijarla bajo cualquier objeto perdido, en un rincón extraño y mudo donde tu estremecimiento no pudiese esparcirse.
Pero todo aquello que tocamos, tú y yo, nos une, como un golpe de arco, que una sola voz arranca de dos cuerdas. ¿En qué instrumento nos tensaron? ¿Y qué mano nos pulsa formando ese sonido?
¡Oh, dulce canto!

Alejandra Pizarnik: "Reconocimiento"

Tú haces el silencio de las lilas que aletean
en mi tragedia del viento en el corazón.
Tú hiciste de mi vida un cuento para niños
en donde naufragios y muertes
son pretextos de ceremonias adorables.

Paul Géraldy: Post-scriptum

Me escribiste ayer tarde dos hojas solamente. ¿Estarás tan contenta que me olvidas así? Sin duda te fatigas y ves a mucha gente; repósate. Y escríbeme. Y piensa siempre en mí.
Y tu vestido nuevo no te lo pongas tanto; qué bien te va. Celoso no soy, y nunca fui. Puede el aire dañártelo. ¿Para qué nuevo encanto a tu belleza? Guárdalo para ti y para mí.

Versión de Ismael Enrique Arciniegas

Colette: "La más hermosa de tus danzas..."

«La más hermosa de tus danzas no es cuando acudes corriendo, jadeante, poseída de un deseo irritado y atormentado ya, por el camino, el broche de tu vestido. Es cuando de mí te alejas, serenada y con las rodillas temblorosas, y al alejarte me miras, en el hombro tu barbilla. Tu cuerpo me recuerda, oscila y titubea, me echan de menos tus caderas y tus senos me están agradecidos.
»Me miras, vuelta la cabeza, mientras tus pies adivinadores tantean y escogen su camino.
»Te vas, siempre pequeña y maquillada por el sol poniente, hasta no ser, en lo alto de la colina, más esbelta en tu túnica anaranjada que una llama vertical, que danza imperceptiblemente...»


Fragmento del cuento:  “Canción de la Danzarina”.

Idea Vilariño: "O fueron nueve".

Tal vez tuvimos sólo siete noches no sé no las conté cómo hubiera podido. Tal vez no más que seis o fueron nueve. No sé pero valieron como el más largo amor. Tal vez de cuatro o cinco noches como ésas pero precisamente como ésas tal vez pueda vivirse como de un largo amor toda una vida.


Nérée Beauchemin: À celle que j’aime/ Para la persona que amo.

À celle que j’aime.
Dans ta mémoire immortelle, Comme dans le reposoir D'une divine chapelle, Pour celui qui t'est fidèle, Garde l'amour et l'espoir.
Garde l'amour qui m'enivre, L'amour qui nous fait rêver ; Garde l'espoir qui fait vivre ; Garde la foi qui délivre, La foi qui doit nous sauver.
L'espoir, c'est de la lumière, L'amour, c'est une liqueur, Et la foi, c'est la prière. Mets ces trésors, ma très chère, Au plus profond de ton coeur.



 Para la persona que amo.
En tu memoria inmortal, Como dentro del altar De una capilla divina Para aquel que te es fiel, Guarda el amor y la esperanza.
Guarda el amor que me embriaga, El amor que nos ha hecho soñar; Guarda la esperanza que no has hecho vivir; Guarda la fe que libera La fe que debe salvarnos
La esperanza es la luz El amor es un licor Y la fe es la oración. Pon estos tesoros, mi muy querido, En lo profundo de tu corazón.

 Versión en español de Mariela Cordero.

Elizabeth Barret Browning: La primera vez que él me besó

La primera vez que él me besó, Fue sobre estos dedos que ahora escriben; Y desde entonces han crecido en pura palidez, Lentos para estrechar otras manos, Y lascivos para acariciar sus labios Mientras los ángeles suspiran. Aquel anillo de amatista Permanece lejos de mi vista, Desde que ese primer beso Bendijo su antiguo hogar. El segundo pasó más alto que su ancestro, Y buscó la frente, fallando a medias, Derramándose sobre mis cabellos, Superando toda recompensa. Esa fue la cima del dolor, La corona misma del amor. Con santificadas dulzuras Procedió el tercero, Sobre mis labios, presionándolos En un púrpura suave, perfecto. Desde entonces, ciertamente, He dicho plena y orgullosa: Mi Amor, sólo mío.

Angelus Silesius: La rosa es sin porqué, florece porque florece...

La rosa es sin porqué, florece porque florece,  no tiene preocupación por si misma,  no desea ser vista. 1624-1677

Marc Chagall dans "Ma vie"/ Marc Chagall en "Mi Vida".

Marc Chagall dans "Ma vie".
"Elle se tait, moi aussi. Elle regarde - et, bon Dieu, ses yeux ! - moi aussi. Comme si nous étions familiers il y a beau temps et elle sait tout sur moi : mon enfance, ma…vie et ce qu'il m'adviendra… Et j'ai compris : c'est ma femme".


Marc Chagall en "Mi Vida".
 "Ella se calla, yo también. Ella mira- y buen Dios, sus ojos! - Yo también. Como si nosotros estuviésemos familiarizados desde hace un buen tiempo yella supiese todo acerca de mí: mi infancia, mi vida ... y lo que me va a pasar ... Y comprendí: esta es mi esposa".

Bertolt Brecht: "La cuerda cortada".

La cuerda cortada puede volver a anudarse, vuelve a aguantar, pero está cortada.
Quizá volvamos a tropezar, pero allí donde me abandonaste no
volverás a encontrarme.

Walt Whitman: To the Poor/Al Pobre

To the Poor
I Have my place among you Is it nothing that  I have preferred to be poor-rather than to be rich? The road to riches is easily open to me, But I do not choose it I choose to stay with you
Al Pobre
Tengo mi lugar en medio de ti ¿Es por nada que he preferido ser pobre-mejor que ser rico? Para mí está fácilmente abierto el camino a las riquezas, Más no lo elijo Elijo permanecer contigo.
De “Ultimas Palabras”