lunes 17 de octubre de 2011

Varados



Tras empinado ascenso,

hasta llegar más alto que las nubes


y más arriba aún,

Ícaro e Ícara se precipitan

más rápido de lo previsto,

pero aterrizan suavemente en las dunas,

donde -más empinado aún-

planean el siguiente vuelo.


Günter Grass.

Versión de Eustaquio Barjau.